exhibition text by curator & critic Luis Ramaggio

Mirar es Tocar

scratching surface

obra de Danielle Friedman

Las superficies tienen un oficio difícil; les corresponde cargar con todo el peso discursivo de los seres y las cosas. Toda lectura o interpretación, se basa injustamente en la lectura de alguna superficie. Piel es superficie, tierra es superficie, mar es superficie, cielo es superficie, sonido es superficie, palabra es superficie. Idea no.

Danielle Friedman tiene un hábito compulsivo: desnudar. Ella comprende emocionalmente cómo operan las dimensiones detrás de los planos. A la menor provocación, sus tratamientos técnicos del material y los colores la delatan. Suele apasionarse en el contraste mientras su mirada opera en algún razonamiento personal, interior. 

Como aglutinando mundos, es que ella elabora sus universos. Eso son: universos en pugna. Convergencias atómicas que cuestionan cada uno su propia lógica, su razón. A la par de lo que compone a toda pintura o construcción plástica (trazo, plano, forma, contraste, gradiente, fuga, espectro y fondo), Danielle quiere comprometerse con la filosofía; quiere desnudar ideas y reclutarlas para formar un ejército de diálogos sentimentales cuya misión principal sea desnudar. Obligar la lógica a sucumbir ante el aliento emocional y el llanto. Buscar una metodología del sentir y volver a los planteamientos prístinos desde ahí. Desnudar, desnudar, desnudar. La voz, el tiempo, la memoria.

 

Rasgar es desnudar. 

Su pieza scratching surface adolesce esta condición también. Un lema de fondo lee: “así son las cosas, pero si rasgas, encuentras.” Arrebato es poco: INTERVENCIÓN. Intervenir la realidad, quitarle para que deje de mentir y enseñe lo que habita en su interior. Dejar de interpretar, comenzar a rasgar. Eso quiere, eso hace.

 

Luis Ramaggio,

  crítico de arte.